Noticias

Culmanor reabre con un proyecto de engorde y cría de pulpos

La empresa radicada en Nueva de Llanes recibió en febrero la autorización del Principado y espera producir 40.000 kilos el primer año de actividad

Publicado 06 mar 2013.

Las antiguas instalaciones de Culmanor, la empresa de acuicultura que crió rodaballo en Nueva de Llanes, han cambiado de inquilino y de proyecto. El empresario José María Fernández aprovecha la concesión que Costas hizo en su día a Culmanor para poner en marcha una iniciativa que tiene una parte más convencional -el engorde de ejemplares capturados en la mar- y otra de investigación y aventura: la de hacer rentable la cría de esta especie de cefalópodo en toda su fase reproductiva y de crecimiento.

La autorización del Principado data de principios del pasado mes de febrero y José María Fernández tiene ya más de un centenar de ejemplares en las piscinas de Culmanor.

El engorde de ejemplares es sólo una parte del proyecto, pero, de momento, también la más segura y rentable. La talla mínima del pulpo en aguas del Principado es de un kilo, lo que significa que no puede ser capturado hasta que alcance ese peso. Pero los pulpos pequeños, y con un kilo todavía lo son, tienen poca cotización, así que someterlos a un proceso de engorde en cautividad tiene expectativas de ser rentable.

El Centro de Experimentación Pesquera, dependiente de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos, ya realizó algunas investigaciones al respecto, con resultados positivos que ahora captan el interés de la iniciativa privada.

A kilo por mes

Los técnicos del Principado experimentan tanto con pienso como con alimento natural y tienen advertido que el pulpo es muy exquisito. Tarda en adaptarse a cualquier dieta, pero aprovecha muy bien lo que come, porque en tres meses fue posible, en una investigación absolutamente práctica efectuada en el puerto de Tapia de Casariego, hacer que los ejemplares alimentados en cautividad ganaran cerca de tres kilos, es decir, a kilo por mes.

Esos resultados abrieron expectativas de negocio, ahora operativo en Llanes, porque los pulpos de gran tamaño se pagan proporcionalmente más y, además, tienen un mercado asegurado, tanto en España como con vistas a la exportación. Además de sabroso, tiene la virtud de que se aprovecha casi todo de él.

Culmanor espera llegar al final de su primer ejercicio con una producción próxima a los 40.000 kilos de pulpo, pero, no obstante, lo más destacable del proyecto que acaba de iniciar en Nueva de Llanes es el objetivo de cerrar el círculo de la reproducción y cría en cautividad. «Estamos a punto de conseguir las primeras puestas», dijo en ese sentido José María Fernández, que cuenta con la colaboración de varios técnicos para sistematizar unos éxitos de laboratorio que hasta ahora han sido pocos y esporádicos.

Conseguir que las hembras pongan y cuiden sus huevos en cautividad no fue excesivamente difícil, pero, una vez eclosionados los huevos, la mortandad de los ejemplares en estado larvario es desmoralizadoramente elevada. Lograr la supervivencia y desarrollo hasta la madurez de unos pocos ejemplares nacidos en cautividad fue en su día todo un hito, pero las investigaciones avanzaron poco con vistas a conseguir mayor supervivencia y hasta llegó a producirse un parón en los estudios de iniciativa pública, tanto para desarrollar otros proyectos igualmente interesantes como para esperar nuevas ideas o más suerte.

La iniciativa privada toma ahora el relevo, como complemento a la acuicultura de engorde y a la producción, en paralelo, de quisquillas y andariques para obtener también el pasto.

Investigación pública

El Centro de Experimentación Pesquera del Principado mantiene actualmente líneas de investigación para conseguir la dieta más eficaz y barata para el pulpo. José Carrasco, responsable del departamento de Acuicultura del citado Centro, indicó que los resultados con piensos están mejorando, pero el menú natural es el que, hasta el momento, ha permitido conseguir un desarrollo más espectacular de los ejemplares sometidos a engorde en jaulas fondeadas en la mar.

 

Noticia obtenida de el Comercio