Nuestras artes

Palangre

Aparejo constituido por un largo cordel provisto de ramales, al extremo de cada uno de los cuales está empatado un anzuelo. Siempre que es posible, los palangres se ceban previamente antes de calarlos, pero cuando se emplea cebo vivo hay que cebar a medida que se cala.


La cacea

Es la modalidad de pesca utilizada en la costera del bonito. Son aparejos de anzuelo que son arrastrados por la embarcación, para ello se sujetan a unas largas varas fijados a los costados de la embarcación. El nombre de bonito se aplica de manera general a varias especias de la familia de los túnidos (atún, bonito, listado, melva, bacoreta,…)


Enmalle

Son aquellas redes que se calan verticalmente formando una pared que obstaculiza el paso de las especies marinas, quedando estas embolsadas o atrapadas en las mallas de las redes al intentar atravesarlas. Estas artes pueden ser fijas o de deriva. Las fijas se largan a fondo y se lastran con plomos, anclas o piedras, las de deriva están sujetas a la embarcación. En Asturias se usan trasmallos, volantas, betas, miños y rascos.


Trasmallos

Arte fijo de fondo, formado por tres paños de red superpuestas, las exteriores de malla ancha, el central más tupido y largo.


Volantas

Arte fijo  de un solo paño de red que se cala al fondo.


Rasco

Suelen ser de mallas mayores y más reforzadas. Similares a las betas pero con una maya de entre 25-28 centímetros y van lastradas muchas veces con piedras. Se utilizan para pixín (rape), rodaballos, rayas...


Miño

Muy similar al trasmallo, pero con mayor luz de maya en las tres capas. Se utiliza para marisco (langosta, bogavante, centollo,..) y para pescado de roca. Su uso se reduce casi exclusivamente al occidente asturiano.


Beta o volantillas

En Asturias y Galicia de fondo de tipo de la Soltes, formada a menudo por una sola pieza. Se diferencia de las volantas en el tamaño (luz) más pequeño de las mallas. Se utiliza para pescados de roca como salmonetes, julia, botonas…


Nasas

Arte de pesca que consiste en un cilindro de diferentes materiales, con una especie de embudo dirigido hacia adentro en una de sus bases y cerrado con una tapadera en la otra para poder vaciarlo; normalmente llevan bolsas con cebo en su interior. Se pueden emplear de modo individual o colectivo. En este caso, se disponen a lo largo de un cabo (ó la línea madre) a espacios regulares sobre el fondo marino y moviéndose a merced de las corrientes. Se utilizan para capturar peces, crustáceos y moluscos